Que es el Evangelio? – Parte 2

El apóstol Pablo nos da una respuesta resumida a está pregunta en 1 Cor. 15:3-4. Como lo resume? Lo hace con dos declaraciones. El blog previo analizó la primer declaración: Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras. En este blog estaremos analizando la segunda declaración.
  1. Y que fue sepultado, Y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras
    Cristo fue sepultado porque había muerto. No hay nada misterioso de está declaración. Sin embargo, Pablo añade que Jesús resucitó al tercer dia. Está declaración es muy significativa por muchas razones pero enumeramos tres.

    Primero, durante su ministerio terrenal, Jesús declaró que sería muerto pero resucitaría. Mateo 16:21 dice: “Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día.” Jesús les dijo esto a sus discípulos en varias ocasiones. Además, Juan nos registra que Jesús dijo a los judíos “destruid este templo, y en tres días lo levantaré” (Jn. 2:19) y nos aclara que que “él hablaba del templo de su cuerpo.” (Jn. 2:21) Jesús sabía lo que tenia que suceder. Jesús les dijo a sus discípulos lo que tenía que suceder. Si no sucedía, Jesús sería un falso profeta. Muchas personas han declarado ser el Cristo pero solo uno se levantó de los muertos.

    Segundo, Pablo dice más adelante en 1 Corintios 15 que si Cristo no resucita, nuestra fe es vana, todavía estamos en nuestros pecados, los que mueren en Cristo perecieron y somos los más dignos de miseria si nuestra esperanza es solamente en esta vida. (1 Cor. 15:17-19) Sin embargo, Pablo declara: “Mas ahora Cristo ha resucitado.” (15:20) Esto significa que nuestra fe no es vana, que no estamos en nuestros pecados, los que murieron en Cristo no perecieron y no somos los más dignos de miseria.

    Tercero, la muerte ha sido vencida, el diablo ha sido derrotado y se ha manifestado la vida. Pablo dice que Jesús “quitó la muerte y sacó a luz la vida y la inmortalidad por el evangelio.” (2 Tim. 1:10). Jesús le dijo a sus discípulos: “porque yo vivo, vosotros también viviréis.” (Jn. 14:19) El Cristo resucitado garantiza una vida nueva a todo aquel que confía en El. Está vida está arraigada solamente en El. Está condición no es solamente para está vida, sino también después de la muerte.

Nuevamente somos recordados que todo esto sucedió “conforme a las Escrituras.” No podemos separar el testimonio de las Escrituras del testimonio del evangelio. Dios, en su soberana y perfecta voluntad, salva al hombre de sus pecados por medio de la fe en Jesús porque solamente Jesús murió por el pecado y resucitó para confirmar su victoria. Este es el evangelio.